Videos

martes, 13 de febrero de 2018

Mambo, chachachá y pachanga


Como antes del lanzamiento de un misil, la orquesta contaba del uno al ocho con pasos, giros y agitaciones incontables; zarandeaban el cuerpo entero sin dejar de dominar sus instrumentos; trompetas, saxos, timbales, contrabajo eran un banquete sonoro. Sus mecanismos de contorsión convertían una palabra en puro pretexto para dar algunos pasos mientras se pronunciaba otro “¡Maaambo!”.
El cubano Dámaso Pérez Prado, amo y señor del ritmo, mago del sabor, rey de reyes del number five, del number eight, y de todos los mambos, por y para siempre; adaptó, en 1955, un tema francés para hacerlo su buque insignia en Estados Unidos. La canción sería Cerisier Rose et Pommier Blanc, del músico catalán de origen italiano Louis Guglielmi, conocido también como Louiguy y que había compuesto la música de La vie en rose, que inmortalizara Edith Piaf. 
Pérez Prado cogió el tema de Louiguy y le "metió" un poco de cha-cha-chá, hizo que una trompeta llevase la melodía principal, que realizase un ritardando (a modo de bostezo) para luego volver a la melodía original y... ¡Tachán!...Exitazo. La canción, traducida al español como Cerezo rosa, manzano blanco, aunque normalmente conocida por Cerezo rosa, pronto se convertiría en una de las canciones compuestas por un latinoamericano más oídas de la historia en esas fechas, tanto en Estados Unidos como posteriormente a nivel mundial. Y aún hoy se sigue escuchando. Todo el mundo ha oído el chiste aquel del que había encontrado trabajo en la Orquesta de Perez Prado y cuando le preguntan que qué instrumento toca, dice que él es el que da el grito Auhh! cuando le tiran de los mismísimos ....
En la película de 1955 La sirena de las aguas verdes con Jane Russell, exuberante como siempre, suena esta pieza y aunque la peli no valía gran cosa, a mi me quedó grabada la música, la actriz y el tema del submarinismo; así como que la vi el mismo día que "Siete novias para siete hermanos y esta si que es genial. Una de las pelis que siempre me alegra el día.
En el mismo año, basta observar las listas de éxitos musicales a las que "Cerezo rosa" se incorporó, para advertir la presencia amenazadora de un hit más modesto que parece anunciar el fin de todas las otras músicas: Rock around the clock, por Bill Haley y sus Cometas.



En 1953, el mismo año en que Fidel Castro asaltaba el cuartel Moncada, en la primera acción armada contra la dictadura de Batista, en los clubes y academias de baile de La Habana arrasaba La engañadora. Aquella canción pegajosa de Enrique Jorrín, por aquel entonces director artístico de la Orquesta América, fue el primer chachachá, y su ritmo revolucionó la música popular cubana en los años cincuenta, causando furor en todo el mundo. Tanto el mambo como el chachachá provienen del danzón
En 1955, Rosendo Ruiz Quevedo creó otros dos chachachás legendarios, Rico vacilón y Los marcianos. Rico vacilón es el chachachá más escuchado y grabado del mundo.
No tengo ninguna grabación de actuación en vivo de los principales interpretes americanos de este chachachá pero si se encuentra una de un italiano que en aquellos años  lanzó conocidas canciones y fue muy famoso, Marino Marini.
Es difícil encontrar quien no haya escuchado y movido el culo con este chachachá, aunque ya seamos de una provecta edad.


En 1959, Eduardo Davidsón creó la canción La pachanga, una mezcla de son montuno y merengue. Y desde entonces se utilizó el término pachanga para referirse a este género musical. La pachanga es un chachachá más libre, más abierto, más dado a pasos diferentes y por ello, más popular por más bailable.
La pachanga pasó al número uno de las listas nacionales de la radio cubana y rápidamente se difundió por todo el Caribe. Al momento de la Revolución cubana en 1959, era la música más conocida de Cuba.
Es curioso como una palabra que surgió para definir un baile fue cambiando de sentido. Baile y Cuba se unieron para designar un acto social festivo, que poco a poco fue ampliando su sentido hasta designar un encuentro de amigos. En alguno de ellos alguien sacó un balón y empezaron a jugar al fútbol, extendiendo pachanga a ese partidillo sin demasiadas reglas ni seriedad.
El guerrillero argentino-cubano ''Che'' Guevara diría acerca de la ideología de la revolución: «Este es un socialismo con pachanga»​. El escritor y premio nobel Gabriel García Márquez, en su primera visita a La Habana dijo que Cuba era «una pachanga fenomenal».​
A principios de 1960, en Nueva York y la Costa Este de Estados Unidos, la pachanga superó en popularidad al chachachá. En 1961, en la prensa de New York se habla de un nuevo ritmo que esta volviendo locos a los amantes del baile. "La pachanga ha llegado a esta ciudad para quedarse y volver locos a millares de personas que se han sentido atraídos por el ardiente ritmo. Lo que comenzó como un baile de locos hace menos de dos años se ha extendido por todos los centros nocturnos de la ciudad para contagiar a los amantes de la música brava. Ya no se oye decir: "Vamos a rumbear", o "a mambear se ha dicho". Ahora todo el mundo sale a la pachanguera.
Los Llopis eran un cuarteto cubano que inició su carrera a principios de los años 50 en las salas de fiestas de su país. Por entonces Cuba estaba llena de turistas yanquis que disfrutaban con el exotismo de las músicas caribeñas, los ritmos básicos en el arsenal de toda orquesta o grupo de la época tanto allí como aquí. Pero con el auge del rock and roll, el público más moderno comenzó a solicitar piezas de ese nuevo género; y ellos, que conocían los Estados Unidos por estudios y afición, ya estaban al día: en poco tiempo tuvieron preparadas unas cuantas versiones en español de los rockeros blancos como Elvis o Bill Haley, versiones que iban intercalando entre su repertorio más tradicional. Pero el 1 de Enero del 59 se acabó la diversión, llegó el Comandante y mandó parar: Los Llopis, que lo vieron venir, habían abandonado el país poco antes para establecerse en México, donde ya tenían un prestigio.
Allí grabaron un par de Lps. Pero en aquella época de EPs y singles, un disco grande no tenía el caracter de unidad que adquirió años después; por entonces se consideraba más bien como un cajón de sastre en el que podíamos encontrarnos de todo, y éste no fue una excepción. Porque ahí viene incluido un título que no tiene nada que ver con el resto: “La pachanga”. Qué lejos estaban los españoles de sospechar lo que se les venía encima…
Pero el caso es que fue esa canción la que los trajo a España, donde actúan por primera vez en la sala Florida de Madrid. Y de allí a toda España; se bailaba en las fiestas patronales o las que hubiere, amenizadas por la orquesta del pueblo (si una orquesta no tenía esa pieza en el repertorio, no era una orquesta). Esa furia pachanguera duró varios años; los bebés se hicieron niños, los niños adolescentes… y la nueva generación, hastiada de tanta pachanga, comenzó a darle el significado que hoy es más frecuente.






lunes, 12 de febrero de 2018

De nuevo en los 60’s

Estas son canciones que, aunque no tienen un momento único en mi recuerdo, sí han estado siempre flotando alrededor y van y vienen.
Never on Sunday, también conocida como Los niños del Pireo fue compuesta por Manos Hadjidakis. Una versión cantada fue realizada por Melina Mercouri en la película del mismo nombre dirigida, escrita y protagonizada por su marido Jules Dassin. En 1960, fue nominada y ganó el Oscar a la Mejor canción original que, además, fue la primera vez que lo ganaba una película no americana.


Un Ep del 64 traía 4 estupendas canciones, como siempre tristes, de Charles Aznavour. Eran: Que c'est triste Venise, Hier encore, A ma fille y Quand j'en aurai assez. Hier encore es un clásico que da gusto escuchar siempre que aparece en alguna emisora de radio. Quizá sea más conocida por su título en inglés, Yesterday when I was young.



Otra canción del mismo EP, por lo tanto de 1964 (gran año para mi) y de Charles Aznavour es: A ma fille, siempre me pone los pelos de punta. Aunque no es mi caso, veo a mi hija casi todos los días y me encanta su marido; me imagino perfectamente lo que pasa cuando tu hija se casa y se va.



Barbara y Dick dúo argentino que en 1966 grabó El funeral de labrador. Se registraron versiones en italiano, español y portugués siendo en este último idioma que la versión se difundiría a nivel mundial. La vertiginosa escalada a la fama, los llamaría a actuar en numerosas emisiones televisivas. En España también alcanzó fama y la cantábamos frecuentemente. Tuvieron un alto índice de ventas de sus sencillos y de sus LPs y recibieron Disco de Oro en dos ocasiones.
Aquí está sonando la versión en español aunque ellos, en esta grabación, están cantando en portugués.


viernes, 9 de febrero de 2018

50 años, parece que fue ayer.


Aquel año de 1968 fue muy movido en todo el mundo. Algunos lo recordamos y otros pueden enterarse fácilmente de todo lo que sucedió en Estados Unidos, México, Francia, Checoslovaquia, Vietnam, e incluso, en España. Hasta hay cientos de españoles que dicen que estuvieron en Paris en mayo del 68. Al final hasta es posible que fueran más los que estuvieron allí que los que estábamos aquí.
Yo estaba haciendo primero de Navales y ya se sabe que en las Escuelas de Ingeniería no nos metíamos en follones como los que llevaron a cerrar la Facultad de Ciencias. En principio, estudiábamos, que ya resultaba bastante difícil ese primer curso. Pero nos llegaban ecos de las facultados y mi novia estaba en Químicas, así que no éramos totalmente ajenos al tema. A pesar de esas diferencias entre Facultades y Escuelas Técnicas y, para mayor escarnio, mi novia aprobaba y yo no. Bueno, en ese ambiente de protesta, me llegó una canción que me gustó y hasta escribí sus versos en uno de los cuadernos de apuntes. Era “La poesía es un arma cargada de futuro” de Gabriel Celaya, los versos, y Paco Ibáñez, la música.


Resultaba curioso que, una poesía de la que no hubiéramos hecho mucho o ningún caso (éramos más dados a los versos románticos), al ir acompañada de una sencilla música nos impactó. Y por si fuera poco, al año siguiente, Paco Ibáñez siguió poniendo música a poetas españoles y nos sobrecogió con Palabras para Julia de José Agustín Goytisolo, poeta de una saga de tres hermanos que durante un montón de años siguieron acompañándonos con libros a cuál más bueno. No puedo dejar de mencionar Campos de Níjar y la tetralogía Recuento.
Han pasado los años y siempre que vuelvo a escucharlas me ponen los pelos de punta.
Algunos años después, ya con Alejandra (mi hija) en el colegio con 9 o 10 años, nos sucedió una anécdota referida a estas canciones. En el colegio, la maestra hizo escuchar a los niños estas canciones diciéndoles: es posible que los que tengáis padres “proges” hayais oido esto. Quien las conoce?.
Por supuesto mi hija se las sabía ya que había escuchado muchas veces los discos en casa y las casettes en el coche, y así lo dijo.
Lo curioso resultó cuando, ya en el patio, los compañeros de clase le preguntaban que qué eran unos padres “progres”.



Deux chansons


J'attendrai es una de las canciones francesas por excelencia. Aunque su origen es italiano, Tornerai, compuesta en 1933 e inspirada en el Coro A Bocca Chiusa de la ópera Madame Butterfly de Puccini. La primera grabación en francés fue por una italiana afincada en Francia, Rina Kettty, en 1938. Llegó a ser la gran canción francesa durante la 2ª Guerra Mundial. Homóloga a Lili Marlene de Lale Andersen en Alemania y de We'll meet again de Vera Lynn en Gran Bretaña.
Se tradujo tambien al aleman "Komm zurück" y, no se sabe por qué razón, las versiones más melancólicas y sensitivas del verano del 39 fueron grabadas por orquestas de baile alemanas. Quizá, la calma y dulzura de esta pieza era la despedida a la mejor parte del alma alemana, justo pocos meses antes de que, la peor parte, empezara la mayor catástrofe de la historia.
Cómo es lógico no hay videos en vivo de  las primeras versiones pero aquí tenemos algo que puede poner en situación. Me encanta ese sonido de las grabaciones antiguas y me encanta esta canción de tantos años.


Y buscando, encuentro este dúo de Charles Aznavour y Amel Brent en 2014, que resulta tierno al escuchar y ver a éste genial artista que nos acompañó desde niños y aún sigue.




Y a continuación el origen inspirador de la canción en el coro de Madame Butterfly, A Bocca Chiusa.




Escuchando esto me ha venido a la cabeza, quizá por la asociación “mayo del 68” - “Francia” - “Canción francesa” = Les feuilles mortes, un monumento de canción. Un tema conocido por todos e interpretado por muchos. En Francia la han hecho suya, entre otros, Edith Piaf, Juliette Gréco, Charles Aznavour, Dalida o François Hardy. En el mundo anglosajón, rebautizada como Autumn leaves, Sinatra, Doris Day, Barbra Streisand, Nat King cole, Ute Lemper, Chet Baker, Miles Davis o Eric Clapton e Iggy Pop.
El equipo formado por Kosma, Prevert y el director Marcel Carné llevaba ya algunos años produciendo grandes trabajos cuando en 1946 dio a luz la película Las puertas de la noche. No se cuenta entre las grandes obras de su autor y tampoco gozó de demasiado éxito comercial. Quizá su mayor valor resida en que en una de sus escenas suena por primera vez la melodía pegadiza de Les feuilles mortes cantada por Yves Montand.




Y ahora, ya 1963,  recitada y cantada  por Yves Montand.




Y, claro, si encuentro a Françoise Hardy cantando esto, aunque sea a ritmo de cha-cha-chá, lo pongo. Françoise Hardy, siempre.






domingo, 28 de enero de 2018

Rainy day music


Born to lose compuesta en 1942 tuvo gran éxito ya entonces y en 1962 con Ray Charles alcanzó a ser disco de platino. Es una clásica del country junto con la siguiente y quizá, las dos, alcanzaron su cumbre cuando Ray Charles grabó el LP Modern Sounds in Country & Western Music. De las dos se han hecho centenares de versiones y hasta he encontrado una con Elton John y Leonard Cohen haciendo un dueto. No he encontrado versión de Ray Charles en vivo y la de Dean Martin siempre viene bien.



Take these chains es de uno de los grandes del country, Hank Williams, que la grabó en Nashvillle en su última sesión de grabación y que murió 3 meses después, la Nochevieja del 52, alcanzando inmediatamente el nº 1. Aquí lo tenemos en la versión más conocida con Ray Charles.
Son dos temas que en cuanto empiezan a sonar, vas acompañando sin darte cuenta, por lo menos yo, que los conozco bastante.



Cambiando rudamente de estilo voy a 1955 con el napolitano Renato Carosone que cambió el rumbo de la música europea al prescindir de la orquesta y formar un pequeño grupo, ‘complesso’ en italiano, con el cual cuatro o cinco amigos eran autosuficientes para cantar y acompañarse. Surgieron muchos imitadores, pero nadie superó su extraordinario repertorio de canciones inolvidables:  “Maruzzella”, “La pansé”, “Piccolisima serenata”, “Ricordate Marcellino” o “Bambino” que siguen en la memoria de todos.
La canción La pansè de1955 fue censurada en todas las radios y en la recién nacida televisión. También muchos locales públicos expusieron un aviso que decía: “En este local no se ejecutan temas como La Pansè, ni otras trivialidades”.
La canción está llena de dobles sentidos. La “pansé” en italiano es la flor que nosotros llamamos “pensamiento” pero, además de la asonancia entre “pansé (pensamiento)” y “pancia (panza)”, lo que escandalizó la opinión pública fue la frase repetida varias veces: “Me la dai?” (literalmente: ¿me la das?).
“Me l’ha data” es una expresión poco elegante para decir “he tenido sexo con ella”. De la misma manera, decir “me la dai?” sería como hacer una propuesta sexual (muy poco fina) a una mujer.
Carosone repite varias veces esta frase pero al final añade “tu pansé (tu pensamiento)” como para decir que lo que quiere es que le dé su flor y nada más. La panse' está compuesta un poco antes que Ricordate Marcellino  y, en ésta última, se reconocen cantidad de acordes iguales. Se ve que como funcionaba lo aprovechó,


Grupo pionero de beat de Liverpool, uno de los nombres clave de la Invasión Británica. Adelantados en el sonido folk-rock (fueron de los primeros en utilizar la guitarra de 12 cuerdas) y una de las pocas bandas que competieron seriamente con el liderazgo de los Beatles a comienzos de la década de los 60.
The Searchers (tomaron su nombre original de la película de John Ford “Centauros Del Desierto”) y se formaron a finales de los años 50. Ya hacia el final de su carrera, en 1965, grabaron esta canción que a mi me gustó Goodbye my love. El video no es de la época, como se ve rápidamente por los pelos y ropa, sino de 1973.





The Seekers, grupo australiano que fue el primero de música pop en lograr una importante posición de ventas y el éxito en el Reino Unido y los Estados Unidos. Promocionado por la radio pirata Radio Caroline, emisora de muy grato recuerdo para mí y, supongo, para cantidad de oyentes que la sintonizábamos para escuchar una música que tardaba en llegar a España y estaba instalada en un barco en aguas internacionales .
La estupenda voz de soprano de la cantante Judith Durham, las muy buenas armonías, memorables canciones, y agradable imagen alentó a la BBC para darles empuje para una gran audiencia pop.

Y el título coincidía con lo que uno pensaba de su chica cuando uno estaba recién enamorado en 1965, I'll Never Find Another You.



A mediados de los 60's, a pesar de la explosión del pop y el rock inglés (Beatles, Stones, The Who, Kinks, y tantos otros) que sacudía entero el planeta Tierra, la BBC tan sólo emitía dos horas de aquella música a la semana. Esa cortedad de miras provocó la proliferación de radios piratas (sin licencia, ilegales o alegales) emitiendo durante todo el día aquella deliciosa música infernal y llevándose de calle la audiencia, niños, jóvenes y mayores de toda clase social y condición. La legendaria Radio Caroline es la más famosa e inspiración de la deliciosa película The Boat that Rocked o Radio Encubierta (en España). Emitían desde un barco anclado en aguas internacionales de Inglaterra. Otra de las muy conocidas emisoras alegales fue Radio Luxembourg que también nos acompañó muchas horas en aquellos años.
Estas canciones pop son una muestra de lo que se escuchaba allí.
Little Man de Sonny & Cher de 1966 llegó a ser el mayor éxito del dúo desde I got you babe sobre todo en Europa debido a su acompañamiento de aires griegos y gitanos y, también, gracias a la gran difusión que hizo Radio Caroline y que siempre me trae el recuerdo de escucharla en la terraza de casa, por la noche, estudiando con un amigo y viendo las ventanas de la casa de mi novia.


De las mismas fechas es Yesterday man de Chris Andrews en 1965 que se escucha en The Boat That Rocked, peli con una excelente banda sonora muy de mi gusto. Aquí el director del video no se complicó en nada.




domingo, 3 de diciembre de 2017

Frank Sinatra & Dean Martin: fuman, beben y cantan (extraordinariamente)


Lo que hace a Frank Sinatra mucho mejor que otros cantantes, en el pasado y presente, es no sólo su gran habilidad vocal sino la expresión en su rostro. Siempre con una sonrisa, parece que disfrutaba cantando, en contraste con los cantantes actuales que parecen tener una expresión dolorida o agónica.
Le dices a un joven ahora que Dean Martin es uno de tus cantantes preferidos y te dirá Y quien es ese?. Qué contestas? O te vas o le enseñas un video de estos. Y si tiene algo de sensibilidad tiene que entrarle.


Ver a Dean Martin y sonreir es todo uno. Canta extraordinario y desborda simpatía; vamos, que te alegra el día. Frank cantaba mejor aún aunque no inspiraba esa empatía, era más perfeccionista y se lo tomaba más en serio pero no todo en la vida es ir de perfecto. Y cosa curiosa, Dean era más serio que Frank, no era un bala perdida como parece en sus actuaciones. Tras su ruptura con Jerry Lewis, después de 10 años actuando juntos, se inventó el personaje de borrachin divertido siempre con un vaso de whisky (en realidad, zumo de naranja) y un cigarrillo, que éste si le llegó a costar caro.
Sinatra planeaba cada sesión como si fuera el desembarco de Normandía, exigiendo la mayor calidad de los arreglos, músicos y canciones. Martin, por contraste, aparece en el momento del show, canta lo que hay que cantar y se marcha a jugar al golf.


Martin poseía una de las voces más ricas y más seductoras de su generación, acompañada de una muy buena presencia física. De los cantantes americanos de esos días, sólo Nat King Cole tenía una más serena y confortable manera de articular las notas. Incluso Sinatra no podía alcanzar esa calmante resonancia en los tonos bajos.
La presencia de Dean Martin en el escenario era insuperable. Pocas veces se ve un intérprete más relajado y ecuánime frente a una audiencia. Irradiaba una tipo de encanto y carisma que otras estrellas mucho más brillantes no han alcanzado. Elvis Presley dijo una vez a la hija de Dean Martin, “Me llaman el Rey del Rock & Roll, pero tu padre es el Rey del Cool”.
Al ver sus pelis y actuaciones muchos se dirán que cómo es que fumaban y bebían actuando.. Pero si hasta los médicos fumaban en las habitaciones de los enfermos, como podemos ver en las pelis de esos años.....
Además de escuchar unas canciones maravillosas, unos standars como la copa de un pino (grande), les acompaña siempre una orquestación impresionante.






viernes, 1 de diciembre de 2017

2 tangos


Antes de ser editado en 1936 el tango Nostalgias ya era un éxito. A diferencia de otros poemas, el mejor momento de Nostalgias está al final, cuando el personaje dice a modo de despedida: “Quiero emborrachar mi corazón, para poder así brindar por los fracasos del amor”. Ese verso es sublime y terrible. “Brindar por los fracasos del amor”. Toda una filosofía existencial está condensada en seis palabras. El brindis convencional es un momento de alegría, de paz o de satisfacción. Aquí se brinda por la derrota, por el dolor, por el fracaso disimulado entre las luces, las risas, las caricias y los besos. Y, por supuesto, la nostalgia, la nostalgia de un amor perdido, de un amor que duele y lastima.
Este tango es una verdadera emboscada para los cantores improvisados. Está considerado uno de los más difíciles de cantar. La emboscada está tendida a lo largo de todo el poema, pero el momento más peligroso se produce en los dos últimos versos del estribillo. Concretamente cuando dice “Desde mi triste soledad veré caer las rosas muertas de mi juventud”. Hace falta tener un muy buen registro y extensión de voz, porque en ese tramo varían los compases y se complica la toma de aire.
La primera vez que tengo constancia de haberlo oído es en 1982, poco después de la grabación de Iva Zanicchi en el 81, me pareció perfecto y me alcanzó de lleno. La letra y la música me tocaban y siempre recordaré las circunstancias de ello. También tuve la ocasión de verla en directo, algún tiempo después, en un Festival de Peralada.


Iva Zanicchi - 1987

Es curioso como canciones muy conocidas desde hace muchos años, no nos llegan o  si las oímos no nos entran hasta que, en un momento dado, estamos preparados para ello. La escuchas, te llega, lo comentas, y tu madre te dice que, por supuesto, es un tango conocidísimo.
Más tarde escuché la versión de Calamaro, mucho más argentina, aunque no tiene mucho de tango.


Calamaro - 2006

José María Contursi dedicó en 1941 este tango, En esta tarde gris, a un amor apasionado al que debió renunciar por las obligaciones de la vida (estaba casado). Volvió a su matrimonio dejando atrás este romance, aunque el dolor y remordimiento por este abandono lo siguieron toda su vida. Pasados unos años enviuda, “la otra” es abandonada por su esposo y pueden reencontrarse. Vivieron ya juntos hasta el fin de sus días.
Éste tango lo escuché por primera vez por Los 5 Latinos a mediados de los 60  y ya me gustó.



Bailar esto es una gozada y verlo bailar es fascinante. Ese juego de pies. Ese abrazo. Esos movimientos…me encantan. Poder bailar así y con la chica que quieres ya tiene que ser un orgasmo. La orquesta es la de Aníbal Troilo y canta Francisco Fiorentino.



Más tarde se lo escuché a Martirio y continuó gustándome también aflamencado.


Martirio 1999

Posteriormente me llegó la versión de Malevaje, típicamente tango.


Malevaje - 1986

Y finalmente he encontrado, ayer mismo, un dúo de dos tíos que son impresionantes. Miguel Poveda me parece un cantante extraordinario. Lo he visto en directo y deja boquiabierto. Y el otro, Rafael, aunque me gusta menos, considero que es un monstruo del espectáculo. Aquí, como es el especial suyo de TVE en la Navidad de 2010, no deja lucirse demasiado a Poveda.