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lunes, 30 de marzo de 2015

Audrey Hepburn - Bandas sonoras - Moon River


Quién no ha visto alguna película de Audrey Hepburn?. Y siempre queda uno contento con ella. Desde la deliciosa Vacaciones en Roma, un monumento a la alegría con Gregory Peck y sin una banda sonora digna de mención, Una cara con ángel donde baila con Fred Astaire, Sabrina con Humphrey Bogart, Ariane con Gary Cooper y Maurice Chevalier y la famosa canción Fascination, Desayuno con diamantes una de las mejores películas de siempre con música del genial Mancini – Moon River –, Charada con mi actor preferido Cary Grant y tambien música de Mancini y dirigida por Stanley Donen, el mismo de Cantando bajo la lluvia y 7 novias para 7 hermanos, My fair lady deliciosa con “the rain in Spain…”, Dos en la carretera y Robin y Maria, entre otras.
Iba a poner algo solo de Breakfast at Tiffany’s pero cómo desperdiciar una ocasión así sin poner algo más con Audrey?. Así empezaré con Vacaciones en Roma de 1953. Mira que hace tiempo de esto y siempre que la veo me alegra la vida. Y debe ser una buena película de siempre porque a mi hija también le gusta (cosa de lo que me alegro infinitamente pues el buen gusto no es muy común). Tuvo 3 Oscar y estuvo nominada a 7 más. Cary Grant rechazó el papel protagonista y lo hubiera bordado. Éste video es un montaje de escenas de la película acompañadas de la canción On an evening in Roma de Dean Martin que no desentona.


Vacaciones en Roma–On an evening in Rome–Dean Martin

Ariane de 1957, dirigida por Billy Wilder no fue muy bien recibida por la crítica. Gary Cooper era algo mayor para Audrey. Aunque quisieron ponerle un final feliz, Wilder se negó ya que había por medio una relación ilícita. El papel protagonista también se le había ofrecido primero a Cary Grant. Aunque la peli no es demasiado conocida por el público en general, yo tengo un buen recuerdo de ella pues Fascination, fue de los primeros discos que tuve, al traerlo mi padre de los Estados Unidos ese mismo año. La música consiguió los Oscar de ese año.

Fascination - Jane Morgan & The Troubadours


Una de las más conocidas películas desde 1961 es Desayuno con Diamantes dirigida por Blake Edwards  con música de Henry Mancini. Un dúo que ha hecho películas y bandas sonoras como churros buenos. El Moon River es una pieza que siempre recordamos. Y aunque se recuerda más la escena de Audrey tocando la guitarra en el balcón, yo pongo la escena final de la peli con la emotiva escena de la pérdida y encuentro de Cat y de George Peppard  bajo una lluvia considerable que, a pesar de lo cual, no hace mella en la belleza de Audrey. Y de fondo la orquesta va in crescendo  con Moon River y a uno, le gusta.


Escena final de Desayuno con Diamantes–Moon River

Y finalmente otra peli con una muy buena banda sonora.  My Fair Lady de 1964, dirigida por Cukor. Ésta también tiene muy buenos recuerdos para mí. Durante ese año  siempre iniciaba mis cartas a una chica con la expresión “My Fair Lady”, qué cosas.  Y aquí la superconocidísima The rain in Spain.

My fair Lady - The rain in Spain


Canciones con respuesta 5 y última: Tell Laura I love her


Uno siempre tiene alguna canción favorita entre todas las que ha escuchado mil veces. En mi caso son 3 y no quiero aumentar ni disminuir ese número. La primera es ésta, Tell Laura I love Her. No es ni la mejor, musicalmente hablando, ni la de más éxito, pero es mi preferida. Me llegó en un momento feliz y me acompañó en momentos más felices aún. En todo caso, sí fue un éxito en aquellas fechas en 14 países donde se superaron los 7 millones de copias,  aunque en Gran Bretaña destruyeron las que acababan de editar por considerar los directivos que era una canción insípida y vulgar. Inmediatamente salió una versión por Ricki Valance que llegó a nº 1 en Gran Bretaña. En Estados Unidos algunas emisoras de radio no emitieron la canción, como otros casos de canción con muertes, porque podía incitar a los jóvenes al suicidio.

A finales del 1962, un día un amigo del cole, Gonzalo, me dijo que en el próximo guateque iba a intentar bailar una canción que era buenísima con una chica que le gustaba mucho. La canción era Tell Laura I love her de Ray Peterson que salió en el 1960 y llegó a nº 1 al año siguiente, todo esto en Estados Unidos. En España, en 1960, en el programa Caravana de Ángel Álvarez fue el Serie Dorada nº 66. En el guateque oí por primera vez esa canción y me gustó. Pero por qué es mi preferida?. Nunca se sabe bien. Entonces me gustó pero fue poco a poco, cuando se la di a conocer a otra chica, y escucharla muchas veces pensando en ella, cuando fue introduciéndose hasta lo más hondo. Pocos días después del guateque, el 5 de enero de 1963, víspera de Reyes, me recorrí 11 tiendas de discos de Madrid buscando el Tell Laura, en la que hacía 12 lo encontré.

La canción cuenta la trágica historia de Tommy un joven desesperadamente enamorado de Laura. Él quiere regalarle un anillo de boda y como no tiene un duro, se apunta a una carrera de coches en la que el premio es 1000 $. Antes de la carrera llama a Laura pero esta no puede ponerse y entonces le dice a su madre, “Dile a Laura que la quiero”. En la carrera, nadie sabe como, el coche vuelca y se incendia y Tommy muere. Sus últimas palabras son “Dile a Laura que la quiero.. Que mi amor por ella nunca morirá”. Al final, Laura reza en la capilla donde aún puede oir a Tommy decir: Dile a Laura….



Unos meses más tarde salió el disco de Marilyn Michaels, Tell Tommy I miss him con 2 versiones, la americana y la inglesa. Por lo visto no se permitía en Inglaterra decir algunas palabras que si se podía en Estados Unidos. De nuevo vemos como la versión original, generalmente, le da 20 vueltas a las copias.




domingo, 22 de marzo de 2015

Canciones con respuesta 4: Save the last dance


Save the last dance for me de Domus  y Shuman, cantada por Ben E. King y The Drifters en 1960, producida por Leiber y Stoller y, también, Phil Spector, alcanzó el nº 1 durante varias semanas. En el programa Caravana de Ángel Álvarez fue el Serie Dorada nº 95 del año 1960.
En la canción, el narrador, en una boda, le dice a su pareja que ella es libre de ir de aquí para allá entreteniéndose durante la velada, pero que se asegure de reservarle el último baile. Unos dicen que esa boda era la de Pomus; él llevaba muletas debido a la polio y su mujer bailaba con los invitados; él le deseaba que tuviera un baile divertido, pero le recordaba quién la llevaría a casa y en qué brazos terminaría. Y de esto salió la canción.  
Aquí una grabación de TV en 1965, algo deficiente, y la original del 60.





Save the last Dance for me - Ben E. King & The Drifters
 

Ese mismo año, Damita Jo cantó la respuesta en I'll Save the Last Dance for You que tuvo cierto éxito pero nada que ver con el original.



I'll save the last dance for you - Damita Jo


Hay infinidad de versiones, yo tengo archivadas algo más de 30. Se nota que me gusta. Desde Dalida, Dion, Jerry Lee Lewis, Ike & Tina Turner, The Beatles, Emmylou Harris, Bruce Willis, Bon Jovi, Nancy Sinatra y Bruce Sprigsteen hasta Michael Bublé . No se puede dejar pasar el video de Michael Bublé cantando y bailando.





E incluso, Leonard Cohen, que no la tiene en disco, cuando estaba terminando el concierto en Barcelona en octubre de 2012, como última canción se puso con ella. Aunque tiene poca voz, todos la cantábamos y la grabación es mala, (las hay mejores en You Tube) a mí me dejó con los pelos de punta y acongojado. 



(Los videos, pueden ampliarse a pantalla completa pinchando en You Tube o en el cuadrado inferior derecho)

sábado, 21 de marzo de 2015

Canciones con respuesta 3: He’ll have to go


La canción origen es He’ll have to go de Jim Reeves de 1959. En los primeros versos ya queda fijada la línea de la canción: "Put your sweet lips a little closer to the phone/Let's pretend that we're together all alone/I'll tell the man to turn the juke box way down low/And you can tell your friend there with you he'll have to go." Es una letra representativa del country pero la voz y estilo de Jim Reeves la hacen algo especial que trasciende del country hacia el clásico crooner. Alcanzó el nº 1 en las listas Billboard de country & western de 1960 y el nº 2 de Billboard Hot 100 de ese año, permaneciendo 14 semanas consecutivas.

Además fue el primer serie dorada del programa Caravana/Vuelo 605 de Ángel Álvarez, que desde 1960 se escuchó en algunas emisoras de Madrid y del que nos hicimos entusiastas seguidores algunos amigos pues por el llegaban canciones de Estados Unidos que aquí no era fácil escuchar.

Jim Reeves es uno de mis favoritos, tiene una voz aterciopelada, deletrea perfectamente y sus canciones siempre me llegan. Cómo muchos otros músicos, en aquella época, murió pilotando su avioneta al ir de una actuación a otra.




Jeanne Black en 1961, cantó He’ll have to stay, respuesta a la anterior y alcanzó cierta notoriedad en muchas listas de éxitos consiguiendo un disco de oro. Pero no es gran cosa, sobre todo comparada con la canción original. Pero no volvió a repetir el éxito y quedaría como “estrella de un sólo éxito”.



He'll Have to stay - Jeanne Black


De He'll have to go hay versiones para todos los gustos. Incluso fue la última canción que grabó Elvis en estudio y no se puede decir que merezca la pena.


viernes, 20 de marzo de 2015

Canciones con respuesta 2: Oh! Carol


En 1959, Neil Sedaka buscaba desesperadamente un nuevo éxito. Para conseguirlo, dio la espalda a las musas y aplicó el método científico. Estudió a conciencia las canciones que habían alcanzado el número uno durante los meses precedentes antes de dar forma a una pieza inmortal: Oh! Carol. Inspirada en Carol Klein, una antigua compañera y novia de instituto que también componía. La canción con una letra sencillísima, oída hasta la saciedad, sin complicaciones musicales resulta, al final, deliciosa. Quien no ha bailado, silbado o tarareado Oh! Carol . Quizá sea que a todos los que teníamos uso de razón cuando salió la canción y a los que se fueron agregando más tarde nos enganchó para siempre. Oírla es como un rápido viaje a la juventud y la inocencia.



Oh! Carol - Neil Sedaka 1959


Poco después, el director de la editorial de Sedaka, recibió una llamada de otra editorial que le decía que conocía a una chica de Brooklyn que había escrito una canción en respuesta, titulada Oh! Neil. Se hacía llamar Carole King, aunque su nombre real era Carol Klein. Tenía 17 años y su marido, Gerry Goffin escribía las letras. Oh! Neil –misma música que Oh! Carol, aunque con distinto texto, un tanto irónico y satírico– no consiguió, ni de lejos, el éxito de esta última, pero abrió las puertas del Brill Building – el edificio de Manhattan en que las editoriales importantes tenían su sede– a uno de los equipos creativos más asombrosos del pop, King y Goffin.


Oh! Neil - Carole King 1960


Carole King se arrepintió de esta burlesca, e inmerecida respuesta y tan solo un año después, escribió como muestra de arrepentimiento Will you still love me tomorrow, una de las más consagradas baladas de la época gracias a su hermosa lírica que alcanzó el Nº1 en la versión de The Shirelles y que no tiene nada que ver en cuanto a música con la canción origen. Las emisoras de radio se resistieron al principio por encontrarla demasiado sexual.



Will you still love tomorrow - The Shirelles 1960


Canciones con respuesta: Wild side of life


Una canción respuesta es una canción compuesta y grabada en respuesta a otra canción que ya existía. El concepto se popularizó en los años 50 en el mundo del blues y el country. En primer lugar va la canción en una versión nada que ver con el country para romper el ritmo y mostrar lo que se puede hacer con una buena pieza. Es la versión de 1976 de Status Quo de Wild sife of life, la canción origen a la respuesta.


Wild side of life - Status Quo 

Wild side of life está fue compuesta y cantada por Hank Thompson en 1952, aunque el origen es de alrededor de principios de 1800. Se tiene constancia de una canción de 1864 Just before the battle mother que puede ser el origen. Es una típica balada irlandesa y con la misma música o base, se han hecho muy distintas canciones, tales como I’m thinking tonight of my blue eyes de 1929, Great speckled bird de 1936, Hobo’s Lullaby de 1934 , y la han cantado en sus distintas versiones desde La famila Carter, pasando por Jerry Lee Lewis hasta Bruce Springsteen en su versión como Hobo’s Lullaby, que es casi idéntica y la lanzaron Woody Guthrie y Pete Seeger. En Wild side of life, un hombre se queja (cómo es costumbre en el country) de "que su mujer le ha dejado, que la alegre vida nocturna la llevó a lugares donde corría el vino y otros licores y que no sabía que Dios hubiera hecho ángeles de taberna,.."


It Wasn't God who made honkytonk angels, es la primera canción respuesta, y lo es a la anterior. En It wasn't God who made honkytonk angels, Kitty Wells, un par de meses después cantó la misma canción con distinta letra respondiendo a las palabras de la primera con : "Dios no hizo ángeles de taberna, Muchas veces los hombres casados creen que aún están solteros y esto ha causado muchos problemas a las buenas chicas,…etc"
La canción consiguió ser el primer número 1 de una mujer en la lista Billboard country hit y fue la que abrió paso a posteriores famosas del country. Y curiosamente tuvo más éxito la respuesta que la original, siendo éste uno o el único de los casos en que ha ocurrido esto. La verdad es que la voz y la versión de Kitty Wells son dignas de atención.





Y finalmente, algo que gusta mucho a los americanos. La canción en familia. Aquí cantan Wild side of life - It wasn't God who ... una pareja. Él, el padre, y ella Martina McBride en el Gran Ole Opry . la catedral del country en Nashville,Tennessee. Uno hace la versión masculina y ella la femenina.

 Martina McBride & Daddy

It Wasn't God who made honkytonk angels es una de mis canciones country favoritas. Vamos que estaría entre las primeras en Mi Billboard Country Hits.



jueves, 19 de marzo de 2015

Música de cine: 2 impresionantes mujeres



Aún hoy extraña pensar como la censura de la época fue tan condescendiente con Anna dirigida por Alberto Lattuada en 1951, al no poner trabas a la hora de su estreno en España, sobre todo en las escenas del “bayón”, donde Silvana Mangano hace una auténtica creación de sensualidad y provocación. Quizá sea debido a esto el que su estreno en España no fuera hasta 1953. Cuando se iba al cine a ver ésta película, se iba a ver el bayón de Anna. Un amigo me contaba que en un pueblo de Córdoba se anunciaba así la película: “Pase de la película Anna a las 19 h. El bayón a las 19:45 h.”

Uno de los melodramas más populares de su época, en el que se presentaba una situación que sería utilizada en más de una ocasión: la pecadora que intenta redimirse a través de la vida religiosa. Realizada con soltura pero limitada convicción, sus valores más notables estriban en la inteligente utilización de un erotismo tan sugerente como inocuo. Silvana Mangano, destaca más por sus dotes interpretativas que por su figura. Claro que en esto hay trampa en forma de hábitos monjiles. Pero por mucho que se empeñe en llevarlos con dignidad parecen un tanto artificiosos en una hembra de rompe y rasga que, con únicamente con dieciséis años ya lucía la corona de Miss Roma y de no haber sido por Lucía Bosé probablemente hubiese lucido la de Miss Italia.

Menos mal que los flashback del film nos regalan la sensualidad de la diva bailando el “Bayón El Negro Zumbón”, que hizo furor en todas las emisoras de Radio de nuestro país y es de lo mejor de una película que aun contando con magníficos actores, el mismo elenco de Arroz Amargo, Raf Vallone y Vittorio Gassman, no resiste con ella una comparación seria. Y resulta curioso que, en aquellas fechas, a muchas niñas de poco menos de 10 años se les enseñara en casa como “gracia” a bailar el bayón en las visitas.


La Dama de Trinidad de 1952 supuso el regreso al cine de Rita Hayworth, tras 4 años de ausencia por su matrimonio con Alí Aga Khan. La Columbia decidió realizar un film a medida de su lucimiento personal. El guión contiene calcos de "Gilda", como el entorno exótico, la cantante de cabaret, canciones sensuales, bailes tórridos, la bofetada y la presencia de Glenn Ford.
La música ofrece dos canciones originales:Trinidad Lady y I've Been Kissed Before. La fotografía, en espléndido blanco y negro, proyecta sombras, ofrece escenas nocturnas de excelente contraste e imágenes de proximidad que acarician el rostro seductor de Hayworth, de 34 años. El guión, ambientado en la Guerra fría, se basa en un argumento ingenuo, exagerado y poco convincente. La película, valorándola en conjunto es mejor de lo que corresponde su escasa fama, pero es peor de lo que debería ser un proyecto como la vuelta de Hayworth, que debería haber tenido más medios e inteligencia. La peli es ideal para pasar la tarde y disfrutar de Rita, una de las pocas actrices que sin saber actuar llenaba la pantalla.
En Trinidad Lady no está nada mal. Los entendidos dicen que es mejor el baile de Trinidad Lady que el de I’ve been kissed before. Por si acaso, pongo los dos, pero a mí me gusta más con los tacones. Verla bailar I've Been Kissed Before, completamente desatada, y ver la cara de gilis de todos los hombres alrededor, incluido Glenn Ford que parece que le va a dar algo, es una gozada. Y eso que no es de ella la voz que se oye, es de la cantante que la doblaba.