Traigo aquí una serie de canciones, sin gran trascendencia, pero que seguro
les suenan a mis coetáneos y nos alegran, que ya es bastante. Siempre me
gustaron los tangos y me encanta bailarlo aunque, casi siempre, como
a Louis Armstrong, When we are dancing and you’re dangerously near me, I get ideas, I get
ideas".
Es lo que pasa. Es un picarón este Armstrong.
Parece mentira que se le ocurriera interpretar tangos (aunque parece
que solo hizo 2), que haya grabación en video de ello y que además le
pusiera un toque jazzístico. Reconfortan estas canciones. En español el
título es Adiós muchachos, un tango de 1927 que en 1959 grabó Louis Armstrong con el
título I get ideas.
A quién no le han gustado The Platters? Tienen canciones que con las
primeras notas ya se sabe que canción es. Entre otras a mi siempre me
a gustado el Remember when, es un clásico doo-wop de tal forma que, prácticamente, en
todos los sitios en que sale la letra viene acompañada tambien por el
“dah-doot-doo-doo”.
Remember when (dah-doot-doo-doo)
I first met you (dah-doot-doo-doo)
My lips were so afraid to say "I love you"
Remember when (dah-doot-doo -doo),
to my surprise(dah-doot-doo-doo)
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Cuantas veces han puesto en televisión desde que la estrenaron en
1961 Tú a Boston y yo a California o sus secuelas ? Estuvo propuesta para varios Oscar. En su momento
también nos alegró la vida Haley Mills haciéndose dúo a si misma en esta conocida y alegre
canción Let’s get together.
Y cuantas veces más hemos visto y oído a
Raphael? Es incansable. Cuando
empezó, a mí y a mis amigos no nos gustaba, era demasiado típico, nos
parecía una horterada. Luego pasan los años y el tío sigue que te sigue.
Y finalmente por agotamiento empiezas a verlo de otra forma. Nunca iría
a un concierto suyo ni me pararía a escuchar sus canciones pero cuando
te lo encuentras de repente en TV, hay algo que te arrastra a mirar y te
quedas prendido, pensando “que mala bestia”, “cómo canta”, “cómo
gesticula”, “cómo tiene el valor de hacer lo que hace”. Es un monstruo
de la escena. Ahora ya no se si me gusta o no, pero me hipnotiza, me
descubro ante él. Aquí en una de sus primeras canciones de 1962,
Inmensidad, con la que ganó uno de tres primeros premios del Festival de
Benidorm, con la introducción y acompañamiento del saxofón en 1996. No
es lo mismo que en sus primeras versiones, no son los mismos arreglos,
ni la voz, ni la vocalización, pero hay muy poco de esas primeras
versiones en youtube.
En 1964 hubo una película franco-italiana Cherchez l’idole en
que la actriz principal era Mylene Demongeot(entonces nos gustaba a
todos) y en la que salían gran parte de los cantantes franceses de Salut les copains. Bueno pues aparte de destacan a Sylvie Vartan con La más bella del baile se hizo muy famosa y a
mi me gustó especialmente,
Bonne chance de Johnny Halliday.
Una canción italiana de 1963 "Il Mio Mondo” de Gino Paoli no se hizo
demasiado conocida hasta que en el 64 la grabó Cilla Black en los estudios de Abbey Road y alcanzó el nº 1, lo mismo que la
versión francesa "Ce monde" de Richard Anthony. No se puede decir que no
resulte conocida nada más empezar con el chin, chin chin, .. You’re my world.
He aquí una joya del cine, del año 1962, conocida aquí como La Escapada y posteriormente con su título originalIl Sorpasso.Yo la ví el año del estreno y me quedó marcada para siempre sin que en aquel momento tuviera conocimiento de la banda musical que estaba escuchando. Me impactó por su alegría, por el vividor de Vittorio Gassman, por la escapada en el ferragosto a la playa, por Jean‑Louis Trintignant, por Catherine Spaak y por su final; y la música sin conocerla entonces, también es una joya. Aún con un final triste y trágico, no deja de ser una película alegre. Recomiendo encarecidamente a quien no la haya visto, si hay alguien, que la vea.
Aquí dejo una serie de cortes de la película con los trozos musicales más conocidos, aunque toda la música de la peli lo es.
Empiezo cuando ya han partido hacia la playa, van en el Lancia Aurelia Sport y comentan los versos "yo que la llevé al río creyendo que era mozuela y tenía marido" y Gassman hace alusión a Garcia Lorca y pone un disco de Modugno.
Luego, algo que extrañará grandemente a los jóvenes. Saca un disco de vinilo e 45 rpm para ponerlo en el coche y lo escuchan mientras diserta sobre la música, y suena L'home del frac. Aún me acuerdo de aquellos tocadiscos de coche. Siempre con el miedo a que cualquier bache rayara el disco.
Más tarde Gassman, en un bar de carretera, intenta comprar tabaco mientras suena Quando, Quando, Quando; entran con unos conocidos en un club y suena Guarda come dondolo de Edoardo Vianello y se marca un twist. Baila con una señora, Per un attimo de Peppino di Capri, muy apretados, ella dice Oh la la! y él responde Modestamente. Se sobreentiende la situación.
Ya llegados a la playa, sobre una canoa, Vitorio Gassman tararea Cuando calienta el sol. Y, en un chiringuito de los de antes, el personal está bailando Don't play that song en la versión de Peppino di Capri. Unos lo bailan como madison y otros como twist. Es una escena que me parece perfecta. Las cabezas y caras de las jóvenes moviéndose al compás y sus bailes. Un niño sentado, mirando, y su cara es un poema.
Finalmente tenemos una partida de pin-pon con el Saint Tropez Twist de Peppino di Capri de fondo y a Catherine Spaak, monísima, haciendo de árbitro.
Y más tarde el final, poco esperado, que no lo pongo.
Es imposible contar aquí la vida de Billie Holiday, que bastante dura fue. Y a quienes le gusta, ya la conocen suficientemente. Y contar lo que supuso para la música, aún sería más largo. Sólo voy a tratar unas canciones, no las más conocidas, pero donde puede vérsela y oírsela en vivo y en directo.
En una corta película de 10 minutos, Symphony in Black, sobre una obra de Duke Ellington, A Rhapsody of Negro Life, la segunda de sus cuatro partes se titula A Triangle: Dance-Jealousy-Blues y el blues es Saddest Tale y lo canta Billie Holiday con 18 años. La orquesta, por supuesto es la de Duke Ellington.
La primera vez que se interpretó Strange fruit en un garito nadie aplaudió. Segundos antes de terminar la canción, cuando la intérprete pronunciaba las dolientes últimas palabras (“esta es una extraña y amarga cosecha”), las luces del Café Society neoyorquino, con capacidad para 200 personas, se apagaron. Instantes después se encendieron, pero la cantante había desaparecido. Billie Holiday estaba vomitando en el pequeño aseo del local, sobrecogida después de su estremecedora interpretación. Los espectadores intentaban recuperar el aliento tras asistir a aquella desgarrada actuación. Fue una pieza breve, compuesta por ella en 1939, que dura solo tres minutos que cambiaron para siempre la historia de la música comprometida. Melódicamente no es una canción común. Arranca con una melodía de trompeta seguida de un piano. Holiday no entra a cantar hasta que pasa un minuto y diez segundos, de un tema que dura solo 3,05. La cantante está en acción menos de dos minutos. Todo lo que para ella era ser negro en Estados Unidos en aquella época represiva lo vertía en esa canción. Con el paso de los años, y con el sufrimiento acumulado, las interpretaciones de Strange fruit por parte de Billie Holiday fueron más intensas. Durante alguna etapa de su carrera (la más oscura) llegó a quitar la canción de su repertorio. Pero siempre volvía a ella. Hubo incluso algunos promotores que le exigieron que no la cantara, sin duda por el impacto emocional que producía en ella y en la audiencia (los camareros dejaban de servir copas por respeto y escuchaban al fondo de la sala), pero ella empezó a incluir una cláusula en los contratos reservándose el derecho a interpretar el tema. (Carlos Marcos, 2014, El País).
"De los árboles del sur cuelga una fruta extraña.
Sangre en las hojas, y sangre en la raíz.
Cuerpos negros balanceándose en la brisa sureña.
Extraña fruta cuelga de los álamos.
Escena pastoral del valiente sur.
Los ojos saltones y la boca retorcida.
Aroma de las magnolias, dulce y fresca.
Y el repentino olor a carne quemada.
Aquí está la fruta para que la arranquen los cuervos.
Para que la lluvia la tome, para que el viento la aspire,
para que el sol la pudra, para que los árboles lo dejen caer.
Esta es una extraña y amarga cosecha".
Durante la huelga de músicos de 1940, un compositor Herzog, que no estaba afiliado al sindicato que la promovía se acercó a Billie Holiday y le propueso compartir los derechos de autor si le daba algunas ideas con expresiones sureñas y la interpretaba. Billie le soltó una expresión que le dijo su madre una vez que le pidió dinero prestado (no está claro quién a quién): God bless the child y le preguntó que quería decir. "Es lo que se dice cuando tu madre tenía dinero, tu padre tenía dinero, tu hermana y tu prima tenían dinero, pero tú no tenías un centavo: que Dios bendiga al niño que tenga su propio dinero".
A pesar de tocar un tema poco favorable para una canción de éxito, las estrecheces económicas, el éxito fue rotundo y 35 años más tarde entró en el Salón de la Fama del Grammy. Aunque hay versiones instrumentales buenas, la canción debe su permanencia al dramatismo que encierra su interpretación vocal.
En 1947 se estrenó la película New Orleans sobre la historia de unos músicos en el año 1917 cuando estaba a punto de cerrarse el famoso barrio de Storyville. Aunque la película no se atiene mucho a la realidad si que nos da la oportunidad de ver y escuchar a Louis Armstrong y Billie Holiday que hicieron que ésta canción Do You Know What It Means To Miss New Orleans se hiciera famosa y fuera posteriormente adoptada por un sinnúmero de grandes artistas del jazz tradicional. La letra está salpicada de imágenes de gran viveza - magnolios en flor, enormes pinos, pantanos al claro de luna - y la melodía tiene el tono nostálgico para que el conjunto resulte verosímil. Además podemos disfrutar entre otros del trombonista Kid Ory, el clarinete de Barney Bigard,. También pasa por allí el director de orquesta Woody Herman. En sus orígenes esta película fue un proyecto iniciado por Orson Welles.
La ciudad de Nueva Orleans, en la que convergían líneas férreas y marítimas desde todos los puntos cardinales, lugar de paso de gente de negocios y aventureros, desarrolló una agitada vida nocturna, especialmente después de la liberación de los esclavos (1863) y de la legalización del juego (1869). La prostitución se convirtió en un problema de muy difícil solución. La propuesta del concejal Story (de quien tomo nombre el barrio), perseguía un mejor control de la prostitución, al recluirla en un determinado perímetro. En 1917, en plena Primera Guerra Mundial, el Comando de la Marina de los Estados Unidos ordenó el cierre del barrio, preocupado por las peleas, los robos e incluso los homicidios en que se veían implicados, o resultaban víctimas, los marineros en sus salidas. A pesar de la oposición del gobierno local, Storyville dejó de existir el 12 de noviembre de 1917. Poco después se procedió a su demolición, sustituyéndolo por un proyecto urbanístico denominado Iberville. Ello supuso, naturalmente, el cierre de la mayor parte de los establecimientos y la desaparición del trabajo para un gran número de músicos. Precisamente en esta época, se produce la gran emigración de músicos de jazz hacia Chicago y Nueva York, lo que produjo cambios importantes en el desarrollo del jazz tradicional.
En ésta secuencia de la película New Orleans se muestra la despedida de todos esos músicos. El título de la canción no podía ser más que Farewell to Storyville y además de Louis Armstrong y Billie Holiday, todos cantan la despedida y hacen mutis por el foro.
Y, finalmente, triunfan en Chicago y aquí los tenemos en The Blues are brewin'.
Hay una versión antológica en directo que uno no puede perderse, Fine and Mellow. Fue en un show de la CBS en 1957. Probablemente su mejor video aunque es cierto que hay muy pocos. También fue su última sesión con su querido amigo Prez (Presidente) Lester Young. Ella y Young – Billie le dio ese sobrenombre y él fue quien le llamó Lady Day –, habían sido “íntimos” durante largo tiempo pero ya no lo eran. Lester no se encontraba bien. Suponía que en el espectáculo estaría en una big-band y no podía con ello. El productor le dijo que en la sección de Billie eran un grupo pequeño y ella estaría sentada rodeada de unos pocos músicos y que él no tenía más que sentarse y tocar. Cuando llegó su solo, el segundo de “Fine and Mellow”, Lester se puso de pie y sopló el más puro blues. Aunque lo he puesto más de una vez y en más de un sitio, no puedo dejar de ver y oír el que es para mi unos de los videos con mejores músicos y mejor pieza musical, mejor cantante y mejor ambiente de jazz. Empieza toda la banda con una progresión ya atractiva. Luego Billie, sin que aún se hubiera destrozado del todo la voz y el físico, comienza a cantar con el fondo de la progresión inicial. Se le ve contenta. Hay que tener en cuenta que muchos de los músicos que están allí han tocado con ella en muchas ocasiones y todos se conocen de sobra y todos han tocado con todos.
En el primer puente, los solos de Ben WebsteryLester Young (saxos tenor). A Billie se le ilumina la cara y sigue el ritmo con la cabeza. Después del segundo coro de Billie, es el solo de Vic Dickenson – trombon, luego Gerry Mulligan – saxo barítono, Coleman Hawkins – saxo tenor, Roy Eldridge – trompeta, y acompañando todo Doc Cheatham – trompeta, Danny Barker - guitarra, Milt Hinton - bajo, Mal Waldron - piano y Osie Johnson – bateria. Lo mejor de lo mejor.
En 1926, cuando se publicó esta canción, los turistas no habrían sido capaces de localizar Basin Street en un mapa de New Orleans, pues la calle, situada en el Barrio Francés, había cambiado de nombre cuando se cerró Storyville, la zona de tolerancia de la ciudad. El ayuntamiento no reconsideró su decisión hasta la década de 1940 cuando el renovado interés por el jazz tradicional subrayó la importancia de esa calle. En enero de 1945 Louis Armstrong, Sidney Bechet y Bunk Johnson ofrecieron un concierto para celebrar la restitución del nombre original de la calle, hoy famosa. Louis Armstrong terminó grabando cerca de 50 versiones de la canción y su influencia planea sobre la mayoría de las interpretaciones de la misma.
El jazz puro y duro (bebop, hard o bop) no es una cosa que me entusiasme. Me gusta el tradicional y de ese tipo de jazz, fundamentalmente el de New Orleans, fue el primer disco que me compré de jazz. Y allí venía la versión de Louis Armstrong. Aquí tenemos Basin Street Blues con Armstrong acompañado por Jack Teagarden al trombón y Barney Bigard al clarinete. Cuando Teagarden formaba parte del grupo de Satchmo, solía cantar esta canción en tándem con el lider como en la película The Strip de 1951.
Tras la segunda Guerra Mundial, las big bands siguieron echando mano de "Basin Street Blues", en cambio, cuesta mucho encontrar ejemplos de músicos de bebop, hard bop o cool que recreasen la composición. De todas las revisiones recientes , la más alejada de la original es la de Kid Koala, un disc-jockey canadiense que en 2003 ensambló diversos fragmentos para componer un mosaico delirante. "Distorsiona los tonos de tal forma que el producto resultante suena como si una banda de músicos borrachos de Nueva Orleans se hubiese olvidado de afinar los instrumentos antes de subir al escenario" (Gioia, 2013).
Me he podido reir un rato con éste video de Charlot y ésta extraña versión de Basin Street Blues.
Y otra pieza de título parecido, dedicada a otra calle famosa, ahora de Memphis, Beale Street Blues de W.C. Handy, publicada en 1916. Beale Street es una calle fundamental en la historia del blues. Desde 1920 a 1940, Louis Armstrong, Muddy Waters, B.B. King, Rufus Thomas y muchos otros tocaron en dicha calle y contribuyeron a desarrollar el estilo conocido como Memphis blues. La calle se llamaba en un principio Beale Avenue pero trás esta composición y su fama mundial paso a llamarse Beale Street.
En un principio "Beale Street Blues" fue una pieza cantada pero rápidamente los músicos de jazz pasaron a hacerla instrumental y en 1927 destaca la versión de Jerry Roll Morton and The Red Hot Peppers.
La canción une una estructura de blues con otra de ragtime y así se mantuvo ya siempre sin que a nadie se le ocurriera modernizarla considerándosela como una pieza de jazz tradicional. Ni siquiera la inclusión en una película biográfica de 1958 donde Nat King Cole hacía el papel de Handy y Ella Fitzgerald ofrecía una interpretación muy actualizada del clásico, logró cambiar la opinión de que "Beale Street Blues" era una composición anticuada.
Para el musical Lady be good de 1924, los hermanos Gershwin compusieron Fascinating Rhythm . Aaron Copland exageraba un poco al decir que “no es solo la más fascinante en términos rítmicos, sino la canción de jazz más original que jamás se haya compuesto”. No andaba descaminado pero era muy pronto para decir eso. Las canciones ligadas a un periodo histórico suelen quedarse enseguida desfasadas cuando el gusto del público cambia en pos del último grito, pero esta composición ha sobrevivido al vaivén de las modas.
Aquí la tenemos en una versión de 1943 por la banda de Tommy Dorsey.
Ya se sabe como funciona la crítica generalmente, y, en éste caso, al musical en que se estrenó en 1930 la siguiente pieza lo tacharon de “chabacano y vulgar”, y sin embargo dos canciones de él fueron “On the sunny side of the street” yésta,Exactly like you. Aunque nada más estrenarse, Louis Armstrong y la Casa Loma Orchestra la grabaron, luego los jazzistas no volvieron a acordarse de ella en varios años. En 1936 Benny Goodman hizo una versión siguiendo el modelo de la Casa Loma y varias orquestas siguieron sus pasos. La versatilidad de la canción es una garantía de su perdurabilidad, pues funciona igual de bien como número vocal, como swing bailable o como pasto de jam sessions. En 1941, en un club de Harlem que servía de plataforma de inicio del bebop se hizo una grabación informal con Don Byass al saxo tenor, Thelonious Monk al piano y Helen Humes como vocalista que merece la pena.
Casa Loma Orchestra 1930
Helen Humes, Th. Monk y Don Byass 1941
Y una versión reciente de un conjunto bastante conocido en el ambiente musical de Barcelona, la banda de la Escuela Municipal de Música de Satn AndreuconAndrea Motis cantando y tocando Exactly like you. Toca divinamente los instrumentos de viento.
Hacía tiempo que no tocaba los “standars” del jazz y después de unos fados, de canciones del verano y del country era necesario volver a ellos. No hay muchos videos de los originales por lo que he tenido que poner sólo la música que, en el caso de blogs y Facebook, puede resultar menos atractiva o enganchadora que los videos, pero es lo que hay.Así, por lo tanto, me saltaré un puñado de excelentes piezas y me ceñiré, casi exclusivamente, a lo que haya podido encontrar con videos. Además, para seguir cierto orden, elegiré el alfabético del nombre de las piezas.
He aquí una pieza que me gusta mucho y que es una favorita de los músicos de jazz, All the things you are, que no es difícil de tocar, ya que en ella abundan las redondas y las notas que rigen el acorde del momento pero que muchos dicen que es algo sosa tal como estaba inicialmente, que lo bueno es el inmenso abanico de posibilidades para la improvisación, cosa que yo aún no domino lo más mínimo. Formaba parte de un musical con título muy meteorológico y que se oye a menudo: Very warm for may (Mucho calor para mayo). En la última década se han grabado más de 300 versiones de jazz lo que demuestra que una sencilla tonada de Broadway es hoy una composición fundamentalmente jazzística.
Una de las primeras versiones, con ritmo de swing, de 1939, nada más estrenarse la obra, alcanzó a estar entre los 10 primero éxitos del momento. Es la versión de Artie Shaw con su orquesta y Helen Forrest como cantante. Es una versión muy bailable mientras que la de Dizzy Gillispie con Charlie Parker de 1945 es puro bebop y resultó una grabación muy influyente es los músicos de jazz.
Artie Shaw & Orch. & Helen Forrest
Dizzy Gillispie & Charlie Parker
Otro standar que me gustó nada más oírlo y que intento versionarlo como puedo es Alone together de 1932. Tambiém formaba parte de un musical que no tuvo mucho éxito pero ésra canción si triunfó y sigue siendo un clásico del jazz.La figura decisiva a la hora de convertir Alone together en un standar fue Artie Shaw que la grabó con su banda en 1939 en un trailer que se proyectó en los cines. La canción puede variar enormemente según el arreglo con un tiempo lento, medio o rápido.
Chet Baker hizo variadas versiones, unas veces también cantándola y siempre con su trompeta. La mezcla de su voz y el ligero toque de la trompeta resulta muy agradable. Aquí con una filmación animada que ambienta perfectamente la canción.
Y, para terminar esta sesión, lo haré con una muy joven cantante e intérprete de instrumentos de viento, Andrea Motis, formada en la Escuela Municipal de Música de Sant Andreu en Barcelona, acompañando y/o siendo acompañada por el Quinteto de Joan Chamorro con Alone together en una versión totalmente jazzística. Algo tiene esta chica que me gusta; la ví en una actuación en una pequeña sala del Poble Nou y lo confirmó.
Celebrando que tenemos una “blue moon” aquí va el recuerdo de una canción que originalmente, en 1934, se compuso para ambientar una escena de una peli en que una joven recita o canta sus oraciones. Luego fue transformándose rápidamente de una ambientación religiosa a una canción de amor.
Ese mismo año, la Casa Loma Orchestra se encaramó al número uno de las listas cuando aún se llevaba el amor romántico, y luego, los jazzistas empezaron a hacer de las suyas.
Blue Moon - Casa Loma Orchestra, 1934
El mayor éxito, aunque no la mejor versión, quizá lo alcanzó con The Marcels en 1961 en estilo doo-wop.
Y aprovechando que tenía unas fotos de la luna llena en la playa de Sant Pol (Girona), tras una excelente cena en el restaurante que sale al final, ahí van con la versión de 1959, siempre agradable, de Santo & Johnny.