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lunes, 22 de octubre de 2018

Frank Sinatra II


When you're smiling: de 1928, con numerosísimas interpretaciones de diversos músicos y que en 1950 fue grabada por Sinatra que, como en muchas de sus otras canciones, grabó varias veces a lo largo de su vida. También la cantó en la película de 1951 Meet Danny Wilson donde Shelley Winters (esposa de Vittorio Gassman) y Raymond Burr (Perry Mason) actuaban.
Como standard ha sido interpretado por muchos de mis más apreciados músicos: Louis Armstrong, Dean Martin, Duke Ellington, Nat King Cole, Rufus Wainwright,…



I Get a Kick Out of You es una canción de Cole Porter, que fue interpretada por primera vez en 1934 en el famoso musical Anything Goes, del que el autor del libreto fue uno de los escritores con los que más divertidos momentos he pasado cuando era joven, P. G. Wodehouse.
Hay un montón de temas de Anything goes en el inconsciente colectivo, colocados en infinidad de recopilatorios de canciones, hechos por los más diferentes artistas de todas las épocas, o en famosísimas películas.
La letra de esta canción tuvo variaciones importantes a lo largo de los años. Originariamente al final de la canción se mencionaba a la esposa del famoso aviador Lindbergh; tras el rapto del hijo se cambió la letra de esos versos; luego para la película de 1936 se eliminó la referencia a la cocaína “Some get a kick from cocaine” por “Some like the perfume in Spain” (como si en España en aquellas fechas se estuviera para mucho perfume).
Sinatra cantó las dos versiones, la de la cocaína y la de Spain. En el video de 1954 con Dean Martin es la del perfume en España. Y cuando Dean Martin lo escucha pone cara de “a qué viene esto”?



You Make Me Feel So Young de 1946, también para un musical, Sinatra la grabó en 1956 en el que sería uno de sus álbumes conceptuales (Songs for swingin' lovers!. La canción es positivamente alegre y está llena de energía y emoción, y es obvio que Sinatra se está divirtiendo cantándola. La orquesta es la de Count Basie y los arreglos de Nelson Riddle, de lo mejorcito, como siempre le gustaba hacerlo. Con un tempo semejante a los latidos del corazón.


Autumn leaves sobradamente conocida canción francesa de 1946, popularizada por Yves Montand y grabada por Sinatra en 1957 para el LP Where are you? del conjunto de álbumes conceptuales de la Capitol Records.
Aquí introduzco un momento de relajo, como en I get a kick,  y vemos una grabación en la que le acompaña Bob Hope en un gag simpático.


The Best Is Yet To Come compuesta en 1959 y grabada por Frank Sinatra en el 64. Fue la última canción que Sinatra cantó en público en febrero de 1995. Y el título de la misma está grabado en su tumba.
Esta canción fué la que despertó a la tripulación del Apolo X la jornada en que, tras varias órbitas a la Luna, iban a alunizar.


Fly me to the Moon, originalmente en 1954 tenía como título In other words. La versión de Frank Sinatra de 1964 estuvo estrechamente asociada con las misiones Apolo a la Luna. En 1999, el Songwriters Hall of Fame, con sede en los Estados Unidos, reconoció la importancia de "Fly Me to the Moon" al inducirla como una "Towering Song" (Canción imponente), que un premio "...concedido cada año a los creadores de una canción individual que ha influido en nuestra cultura de una manera única durante muchos años".
El tempo original era más lento pero Sinatra decidió darle un gran toque de swing en el que todo parece explotar con energía.


Es curioso lo que ocurre con dos de las más famosas canciones de Frank Sinatra. My way,una canción francesa que adaptó Paul Anka para Sinatra y se convirtió en la canción “firma” del mismo. Pero él no podía soportarlo, diciendo que "detestaba" la canción. En sus últimos años, describió la canción como "un éxito pop de Paul Anka que se convirtió en una especie de himno nacional". En una entrevista en el 2000, la hija de Sinatra, Tina, dijo: "Siempre pensó que la canción era egoísta y se mostraba indulgente. No le gustó. Esa canción se le atascó y no pudo sacársela."


La otra, Strangers in the night"; tiene un montón de problemas de autoría y para empezar, Sinatra no la quería cantar, enfrascado en pleno ‘affair' con Mia Farrow a pocos meses de la boda —luego la utilizó como marcha nupcial—. Frankie decía que era una «mierda» de melodía, una de las peores canciones que había oído en su vida.
A mí, incluso antes de saber la opinión de Sinatra, tampoco me hacían mucha gracia las dos. Quizá por snobismo y llevar la contraria a la gente, vaya Vd. a saber. En el último video, vemos a Dean Martin que semeja estar presentando a un grupo y sale de fondo el final de Strangers in the night. La cara de Dean Martin lo dice todo y, por si hay dudas, él también. De hecho, en la grabación original de Sinatra sale el “du bi du bi du, pero en las actuaciones en directo o no lo cantaba o lo cambiaba.








miércoles, 10 de octubre de 2018

Frank Sinatra I


Frank Sinatra cantó por primera vez Stardust cuando estaba en la banda de Harry James. De hecho, la primera canción que cantó con la orquesta de Harry James fue esta, en 1939. El presentador de la actuación dijo: “Damas y Caballeros, éste es nuestro nuevo vocalista y no tenemos ningún arreglo para él aún. Frank, crees que podemos hacer algo para que cantes?” Sinatra gritó “Stardust”, la cual, no es la canción más fácil de cantar para empezar en una banda.
El video nos muestra una actuación promocionada por Lucky Strike, cuando el tabaco no era malo para la salud.



All or nothing fue la primera canción grabada como profesional con la orquesta de Harry James en 1939. Luego la grabó multitud de veces. Como es una de mis preferidas de Sinatra, está entre mis elegidas para tocarla con el saxo tenor.
Cuando entró Sinatra en la orquesta, ésta se anunciaba como “Harry James y su Orquesta, con el vocalista Frank Sinatra” y, poco después, el anuncio era reemplazado por  "Frank Sinatra, acompañado por Harry James y su Orquesta”.



I'll never smile again: En 1940, Dorsey contrató un nuevo vocalista, Frank Sinatra, que había cantado previamente en un cuarteto, The Hoboken Four, y con Harry James. Sinatra, The PipersJo Stafford se unieron a la orquesta de Tommy Dorsey para grabar un gran éxito, I'll Never Smile Again, en ese año. El grupo tuvo doce éxitos más con Dorsey, y diez de ellos con Sinatra.
El single I’ll never smile again fue el primer nº 1 en la primera lista de singles de Billboard en 1940. La compositora era canadiense, con lo que la primera canción nº1 en Estados Unidos era, de hecho, canadiense.
La II Guerra Mundial estaba en pleno apogeo cuando  se grabó  esta canción, aunque Estados Unidos no entró en la guerra hasta 1941. Con tal tema de anhelo y angustia, la canción resonó en muchos oyentes que tenían a sus personas queridas luchando y sufriendo, y  llegó a ser muy asociada a la guerra.
La influencia de Dorsey en el estilo de Sinatra son significativas y así lo reconocció: "lo aprendí todo sobre la dinámica, el fraseo y el estilo por la forma en que tocaba su trombón. Tommy Dorsey fue para mí un verdadero maestro tanto en la música como en el negocio, en todos los aspectos".



I've Got You Under My Skin  está compuesta por Cole Porter en 1936, y Sinatra la cantó por primera vez en 1946. Al volver a grabarla con Nelson Riddle y su Big Band 10 años más tarde, le dió el sello definitivo con un swing espectacular. Cole Porter escribió “I’ve Got You Under My Skin”, pero Frank Sinatra la parió.



One For My Baby (and One More For the road): el primer intérprete de esta canción fue Fred Astaire en 1943. Sinatra hizo su primera versión en 1947. Llegó a grabarla hasta en siete ocasiones distintas. "Hay una gran diferencia en cantar estas canciones cuando estás en los 40 años, luego tienes una idea diferente cuando tienes 70 y se acerca el final.
La canción es realmente un lamento a Joe, el barman. Mercer (autor de la letra) fue un notorio alcohólico y no es difícil imaginarle contando esta historia al barman a las “3 menos cuarto”.
Cuando Sinatra interpretaba esta canción en un club, era un momento especial, un sencillo foco iluminaba su cara y la cantaba solo acompañado del piano y un cigarrillo. Para la sesión de grabación de 1958 recrearon en el estudio el ambiente de un club y necesitaron una sola toma. El video semeja mucho las pinturas de Edward Hopper como la que encabeza esta entrada.



The best things of life are free, canción de 1927 del musical Good News que en 1947 volvió a popularizarse gracias a las grabaciones de Jo Stafford, Dinah Shore y The Ink Spots.
No es una de las más características canciones de Sinatra pero en éste video con Dinah Shore en 1962, vemos el ambiente que imprimía a sus actuaciones. Hacía lo que quería y cuando quería y, siempre, levantaba al público.







lunes, 1 de octubre de 2018

You’ll never know



You'll Never Know es una canción escrita por Harry Warren en 1943, con letra de Mack Gordon, para la película Hello, Frisco, Hello donde era cantada por Alice Faye. La canción ganó el premio Óscar a la mejor canción original de dicho año, y curiosamente, 74 años después, otra película, La forma del agua, incluyó esta canción en su banda sonora como tema principal y ganó el Oscar a la mejor banda sonora de 2017.


Ese mismo año de 1943 fue grabada, entre otros, por Frank Sinatra y Dick Haymes. Tuvieron mucho éxito aunque fue la de Dick Haymes la que logró mejores resultados y la que me gusta más. Las grabaciones de Sinatra y Haymes lo fueron durante la huelga de músicos del sindicato de músicos de 1942-1944. Como resultado, la grabación se hizo a capela, solo con grupos vocales reemplazando a los instrumentos usuales.




Es una estupenda canción y al conocer la anécdota de como había sido grabada por Dick Haymes (una de sus esposas fue Rita Hayworth), me quedó para siempre. En el video van apareciendo fotos de distintas cantantes que cantaron esta canción en aquellos años.
La canción fue grabada durante la II Guerra Mundial y en ella se trataba, como en otras muchas de la época, de la separación entre dos enamorados y debido a su éxito fue grabada por muchos cantantes y era un símbolo de aquellos días.
Cantaron e hicieron versiones famosas, además de los mencionados antes: Anne Shelton, Harry James con Rosemary Clooney (tía de George Clooney), Vera Lynn, Nat King Cole, Jim Reeves, Doris Day, Bing Crosby, Boby Darin, Brenda Lee y Barbra Streisand.
Otras dos versiones que me encantan son las de Nat King Cole en 1957.



Y la de Jim Reeves, que aunque murió en 1964 no salió hasta 1965. En realidad se parecen mucho en el fraseo aunque Nat King Cole la hace con swing y Jim Reeves la hace perfecta para ligar en un bailongo (de los de antes).



En 2017, el Oscar a la mejor banda sonora correspondió a La forma del agua y en ella tiene un papel destacado You’ll never know. Primero con una escena de la peli de Alice Faye y luego cantado por Renée Fleming y la London Symphony Orchestra y bailado por los dos personajes principales de la peli.








martes, 10 de julio de 2018

Adamo


Un cantante que en los 60's nos encantó a todos fue Adamo. Primero llegaron sus canciones en francés, aunque la primera que se hizo algo conocida en 1964 en España, a pesar de que buscando en Internet casi siempre pone que es posterior, fue Dolce Paola en italiano y se refería a la princesa Paola de Bélgica.
Luego nos cayó del cielo el Tombe la neige que era una joya. La escribió con 20 años y aunque le aconsejaron esperar al invierno por aquello de la nieve, Adamo se obstinó y se difundió en pleno verano. Y en ese verano se decidió mi vida, así que además de convertirse en un gran éxito internacional y un clásico, a mí no se me podrá nunca olvidar ni la canción ni lo que fue ese verano.
Esta canción está compuesta con una métrica haiku, por lo que tuvo una especial aceptación en Japón. Muchos piensan allí que es una canción tradicional nipona. Estuvo 72 semanas en cabeza de las listas japonesas, casi un año y medio.
Era, y es, una canción que entonces bailábamos lo más agarrado posible ya que todo llevaba a ello. Y a las chicas les encantaba las canciones de Adamo. Lo se porque tenía 3 hermanas, 6 cuñadas y 1 novia que ponían los discos continuamente y cuando hizo las versiones en español, más.


En este primer EP venían 4 canciones geniales, 3 de ellas a mí me tocaban la fibra más sensible. El Tombe la neige, Si jamais y Quand les roses.
Ponías el disco y no había que separarse más que para darle la vuelta rápidamente y, casi siempre, había alguien junto al tocadiscos que se encargaba de ello. Así que no permitía que nadie viniera a romper el hechizo y podías bailar un buen rato pegadito (dentro de lo que se podía en el 64). 
Si jamais es una preciosa canción, por lo menos para mí y mis  amigos y amigas próximos.




Quand les roses me lleva a las Navidades del 64, cuando hacía  3 meses que no veía a mi reciente y primera novia y tenía tantas ganas de verla y ningún permiso de mis padres para hacerlo que decidí escaparme sin decir nada.  Era largarse de Madrid a Murcia y ya tenía el billete de tren. Pero los amigos y mi hermana me aconsejaron que no lo hiciera.  Mientras lo decidía o no en casa de Eugenio, amigo y compañero de Preu, escuchábamos música. Dos eran las canciones que repetíamos, Tell me de The Rolling Stones y Quand les roses.
Terminé por no escaparme, me llevé la consabida bronca ya que se supo mi intención y, finalmente, después de Reyes, me dieron permiso.


El EP con sus canciones en español también fue un bombazo. Por todas partes podías escuchar cualquiera de sus canciones y cantarlas al unísono. En los años 60 del siglo pasado era el artista que más discos vendía en el mundo tras The Beatles. Vendió más de 100 millones de copias en todo el mundo y grabó en varios idiomas.Estas canciones eran aprovechadas como coartada para iniciar cortejos aproximativos durante el baile agarrado, que sus compases ritmados y la suavidad de sus letras invitaban a recorrer. En la España de entonces, las canciones de Adamo fueron en principio recibidas con algún recelo, por considerar su interpretación algo afectada. Pero, poco a poco, su música, sus letras y la sencilla dulzura de sus acordes fueron imponiéndose. Cada nuevo título de Adamo se elevaba en las listas de ventas hasta la cúspide, compitiendo con los The Beatles.

Aquí tenemos Ella anda y J'aime de 1965.




El guateque fue en la España de esos años el único escenario permitido para el "ligoteo" entre adolescentes convocados alrededor de la música bailable. Tocadiscos, patatas fritas, refrescos y marcha eran requisitos imprescindibles para la fiesta. La gran prueba para incorporarse a un guateque era la de vencer la timidez. El otro reto consistía en llevar el compás con desenvoltura, sin pisar a tu pareja y poder dialogar mientras se bailaba cada vez más cerca. La música de Adamo se convertía en la mayor ayuda para estos acercamientos.  Y podíamos entender la letra ya que en Bachiller, hasta los años setenta, tuvimos por lengua extranjera obligada la francesa, amorosa por excelencia.
Otras del 66, de las que nos facilitaba el canto en español fueron Un mechón de su cabello y Sonnet pour notre amour. La verdad es que hacía unas muy buenas versiones en español de sus canciones y pasábamos de un idioma a otro y de un disco a otro sin saber muy bien si eran el último o el penúltimo. Nos daba igual, eran un embeleso de canciones.



De igual forma que he elegido estas canciones podían haber sido otras muchas más. Fueron pocos años, pero era un no parar de recibir canciones estupendas de Adamo, en el momento  en que nos iniciábamos en los enamoramientos. Para despedirme lo haré con Elle etais belle pourtant, también del 66.




miércoles, 4 de julio de 2018

Aline - Je ne t'aime plus


En el verano de 1965, yo estaba en Berlin trabajando un poco y conociendo la ciudad y el ambiente. En los ratos libres escuchaba la radio para ver que se oía por allí y, aunque no dominaba ni mucho menos el alemán, si podía disfrutar de la música. Hubo una canción que me gustó sobre manera y aunque entendía la letra, ya que era en francés, no podía coger el título, Aline, que yo interpretaba como A l'une y esto no pegaba mucho. Al volver a España, trás un viaje esperanzador por una parte, ya que iba a ver a mi novia, y desastroso por otra, ya que no llevaba ni un duro y pasé hambre, haciendo escalas en Frankfurt, Barcelona, Valencia y Murcia para ir recogiendo, gracias a amigos, dinero y vituallas con las que proseguir el camino hasta Los Alcázares, donde después de disfrutar de mi reencuentro con ella, pude enterarme que la canción era Aline, que la cantaba Christophe y que era muy buena para escuchar y bailar con mi chica.


Más tarde me compré el disco en el que tambien estaba Je ne t'aime plus. Mientras que en Aline, el muchacho grita su desesperación y su tristeza tras el verano y su enamoramiento de Aline que con la llluvia del otoño se ha alejado; en Je ne t'aime plus, éste muchacho le devuelve la moneda diciéndole que se vaya a freir espárragos, que ya no la quiere. Es una canción con dos partes y están en su primer disco aquí en España. Es un buen disco que dio mucho juego en los “guateques” de aquellos años.
Mientras que en Inglaterra y Estados Unidos My Generation, Satisfaction o Help se repartían los primeros puestos de Hit-Parade, en Francia y España el éxito del verano se disputaba entre Hervé Vilard con Capri c'est fini y Christophe con Aline.




domingo, 24 de junio de 2018

Concursos musicales en TV

Escuchando música, la actividad que me ocupa más tiempo, seguida de pasear con mi perrita Cavalier, he llegado a algo más moderno que la música de los 60's. Y no es fácil.
Primero, ni siquiera he llegado yo, ha sido Mamen quien me ha avisado que había escuchado a una francesa agradable, Louane, que alcanzó la fama tras ser semifinalista en la segunda edición de La Voz en Francia. Algo así como Operacion Triunfo aquí. Participó en la película La Familia Bélier, con la cual ganó un Premio César.
Su  primer album, Chambre 12, salió en 2015, y fue el album más vendido en Francia aquel año.
La canción Jour 1 nos habla de la maravilla de esos primeros días en los que sólo quieres que la vida sea eterna para que no tenga fin esa felicidad, pero el paso del tiempo hace que las tormentas lleguen y que al final sólo haya amargura en tu pecho. Pero ese primer día es al final el único que recuerdas.



Si t’étais là, de su segundo album en 2017, es un tema triste que evoca con nostalgia la gente querida que hemos perdido. 

 
Echymosses, también de 2017, compuesta por Benjamin Biolay, habla, como no, de amor y es, posiblemente, la más bonita de su segundo album.


Y segundo, el último concurso OT donde han destacado, para mi gusto y el de muchos otros, Amaya y Aitana. Es una alegría verlas y escucharlas. No solo cantar, sino cualquier cosa que digan. Me ha parecido encantadoras y con unas voces fantásticas. Si consiguen buenas canciones y se mantienen la mitad de espontáneas que ahora, pueden ser lo mejor en muchos años.

En el ensayo de Chandelier, vemos a una encantadora Aitana (las dos encantan, atraen la mirada de tal forma que resulta imposible dejar de mirar) interpretando el ensayo de la canción, y da igual que sea un ensayo. es una actuación perfecta.
Y Amaia  está tan entusiasmada como yo. Y su reacción final es la de una buena persona que reconoce lo bueno de la otra siendo tan magnífica cantante o mejor que Aitana.



Y así lo vemos en Love on the brain. Amaia, tan inocente y tímida como parece, dijo que tenía que “ponerse cachonda” para cantar esta canción. Sube al escenario y lo hace. En cuanto empieza a  cantar, se transforma, es genial.


Aitana cantó una canción de Manuel Alejandro, Procuro olvidarte, preciosa en su voz, para mí mejor que la original, y la bordó.


Y finalmente, Amaia en Miedo que por mi gusto supera la de M-Clan.





miércoles, 13 de junio de 2018

Mis nanas



En estos días han coincidido dos hechos que me han resultado muy cercanos. Por un lado he comenzado a leer ¿Qué me estás cantando? - Memoria de un siglo de canciones de Fidel Moreno y, por otro, se ha celebrado el 75 aniversario de la Academia General del Aire (AGA) en San Javier (Murcia).
Qué tienen que ver estos dos hechos conmigo? En principio es a través de mi padre como se relacionan.                                                        
Es muy probable que nuestro gusto musical quizá comience desde antes de nacer. Casi 4 meses antes de nacer aprendemos a distinguir las voces humanas, los ruidos y la música. Y unas 25 semanas de gestación permiten desarrollar el sentido del oído de tal forma que nuestras madres pueden sentir cómo reaccionamos.
Una vez nacidos respondemos a los aspectos emocionales y tonales de la voz humana y el canto de los otros juega un papel primordial en nuestras socialización. A partir de los 2 años, ya somos capaces de memorizar y apreciar canciones que nos llegan.
Estas primeras canciones que aprendemos nos acompañan a lo largo de nuestra vida, siendo de las últimas cosas que olvida un enfermo de Alzheimer. No es casualidad que las primeras grabaciones fueran unas nanas. La primera grabación que se conoce es de algo antes de 1860 en Francia, era muy deficiente y aún no podía reproducirse. Su titulo, Au claire de la lune, una nana francesa conocida por todos. Y la primera que se grabó y reprodujo gracias a Edison fue en 1893, Mary had a little lamb, otra nana. Así vemos como las nanas no sólo son las primeras canciones que recordamos sino, incluso, las primeras que se grabaron.

A finales de 1914, el Ministerio de la Guerra encarga al coronel de ingenieros, Pedro Vives y Vich, director del Servicio de la Aeronáutica Militar y pariente mío, el proyecto de buscar el lugar más adecuado para el establecimiento de una base de hidroaviones. Tras recorrer toda la costa mediterránea española, desde Algeciras (Cádiz) a Portbou (Gerona), Vives comunica al Ministerio que el emplazamiento más apropiado para establecer la primera base de hidroaviones de España es Los Alcázares, localidad situada en el centro de la ribera occidental del Mar Menor, que presenta unas condiciones naturales inmejorables: pocos obstáculos, mar tranquilo y poco profundo y abundantes días de sol al año. Entre San Javier (para los oficiales pilotos) y Los Alcázares (para los de Tropas) se instala la AGA en 1943 y, en 1945, en la primera o segunda promoción, entra mi padre.
Allí, un par de años más tarde nazco yo. Y allí, un poco más adelante, conozco a la que será mi mujer.

Como es natural, me cantaron nanas que no se me han olvidado. Las nanas no tienen por qué ser canciones infantiles e inocentes. Ya el Au claire de la lune era una cancioncilla picante. Y las hay que no parece que faciliten el sueño de un bebé, como la que dice : Duérmete niño, duérmete ya, que viene el coco y te comerá.
Curiosamente, era mi padre, no mi madre, quien nos cantaba, según recuerdo, 2 nanas. Y las 2 con un ambiente típicamente militar aunque no lo eran en su origen.
Una, yo la conocía por A la ro ro mi bien y tenía esta letra que, con pocas variaciones, decía:

Duérmete pequeñín,
Duérmete mi galán,
Pedacito de pan,
Duérmete.
A la ro ro mi bien,
A la ro ro monín,
Oh mi rey pequeñín,
Duérmete.
Un caballo y un tren,
Un patín y un balón,
Tú tendrás corazón,
Duérmete.
Centinela seré de tu vida hasta el fin,
¡Oh! Mi rey pequeñín,
Duérmete.

El video lo he encontrado insistiendo, y me ha demostrado que existía esa nana y que aún se canta.


La canción utiliza la música de la alemana tradicional Muß i denn, de 1827. La música la aportó Friedrich Silcher (el autor de la famosísima "Yo tenía un camarada").
Se expandió con rapidez por todo el territorio que después sería Alemania, y por el resto del mundo occidental. La Legión extranjera francesa la canta actualmente con el título de “Je revois mon village”.
Aunque la canción pertenece al mundo tradicional, sin ninguna connotación militar, se convirtió en canción de soldados con la misma letra, debiendo cantarse, seguramente, en la 1ªGM, y no hay que descartar que lo fuera antes, en la guerra francoprusiana de 1870.


Mi padre fue falangista, estuvo en la Legión, y en la División Azul. Por lo que no estoy seguro si la aprendió en Alemania o en España, donde también se cantaba durante la Guerra Civil. Nada más terminar ésta, aparece con el título "Lalalá" en un cancionero de una Organización Juvenil. 
Siempre recordaba esta nana sin saber ni preocuparme de donde venía hasta que, a mediados de los 60, escuché el disco de Elvis Presley, Wooden Heart. Nada más oírlo me dije, esto lo conozco yo. Me puse a investigar y descubrí que eran la misma canción. Lo cual, me satisfizo.



Recordaba algo que en alguna ocasión me había contado mi padre sobre esa nana: Que había llegado a España en 1945 con una compañía de revista alemana "Los Vieneses" en la que actuaban Herta Frank, Arthur Kaps, Gustavo Re y Franz Johan, que se quedaron en Barcelona y durante los años 60 llevaron a cabo una gran cantidad (casi todos) de espectáculos musicales de enorme éxito en televisión. 
De hecho, la principal artista de revista de aquellos años,  Raquel Meller  también la cantó cómo Duérmete mi clavel.


La otra nana que escuchaba de bebé, parecerá poco adecuada, pero teniendo en cuenta que soy hijo de militar y que mi padre estuvo en la Legión, tampoco es de extrañar. Sé de otros niños y niñas a quienes también les cantaban esta "nana".

El Novio de la Muerte o Nadie en el Tercio sabía era un charleston que solía ser cantado por Lola Montes en los años 20 del siglo pasado.





Un día fue escuchada por Millán Astray en Melilla. Al líder de la Legión le pareció una perfecta canción para lo que quería. Se quedó tan impresionado que pidió que le hicieran una transcripción para cambiarle el ritmo y adaptar la música al ámbito militar y, finalmente, la utilizó para la Legión. La primera versión como canción de la Legión fue luego ralentizada y es la que se usa en procesiones andaluzas, siendo la versión más conocida y apreciada. Por supuesto, mi padre me cantaba la versión lenta, no el cuplé.
Y cuando llega la última estrofa, Por ir a tu lado a verte..., en que se aumenta el volumen de las voces, se me hace siempre un nudo en la garganta con el que me es muy difícil seguir cantándola.